Publicar un libro de manera versátil y dinámica

La escritura siempre se ha considerado como la analogía de los pensamientos humanos manifestados de forma tal, que sean conocidos por todos. Representar a través de palabras los sentimientos, experiencias, emociones e ideas de nosotros mismos se ha convertido en un símbolo de libertad de expresión invaluable, por lo tanto, se hace inevitable para quien tenga esa necesidad de expresarse, llevarlo a cabo muchas veces de manera formal mediante una obra literaria.

Ahora bien, esto para muchos suele ser una labor no tan fácil. Publicar un libro puede considerarse más bien como un proceso  que surge por etapas y donde cada una de ellas representa una tarea determinada. En primer lugar, está por supuesto, el hecho de transcribir lo que se desea. Esta fase puede ser tan larga o corta como lo quiera el autor.

No obstante, en muchos casos, una vez terminado este primer paso, si así se puede llamar, el trabajo llega hasta allí por parte de quien escribió el libro, debido a que, no tiene la idea precisa de que se debe hacer a continuación, o sencillamente la publicación del mismo pudiera parecer tan complicado que se termina por mandar al baúl de los recuerdos ese manuscrito.

Pero hoy día, existe una manera muy eficaz de lograr que la publicación de tu libro no requiera pasar por las manos de las acostumbradas editoriales como se ha venido haciendo por décadas.

Recordemos, que una editorial tradicional se encarga de la revisión minuciosa del escrito que se la ha encomendado. En muchos de los casos sus opiniones suelen ser las no esperadas por el autor por ser muy precipitadas, lo que convierte al escritor y su obra en elementos rechazados de la literatura.

Ahora la publicación de un libro, no tiene que depender exclusivamente de la decisión de una editorial. Con la autopublicación como herramienta eficaz son muchas las editoriales modernas que se ajustan de manera satisfactoria a lo que desea el autor. Tanto así, que esta fase se vuelve muy dinámica y versátil, pues lo que se busca es básicamente satisfacer la petición de quien escribe.

Esto permite que sea el propio literato quien controle de manera efectiva lo que publicará. Siendo así, existen dos ventajas muy interesantes. Por ejemplo, saber que será una obra única, pues no existe un patrón editorial por él que se rige la publicación de un libro. Y como segunda ventaja el hecho de percibir unos mayores ingresos, dado que prescinde de esa tarea que normalmente realizaba la editora, ahorrando un importante porcentaje de dinero.

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